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En el itinerario de regreso de nuestro viaje a China debíamos tomar un vuelo de shanghai a Dubái, y otro desde ahí a Buenos Aires, con la escala técnica en Río de Janeiro. Ajústense los cinturones y siéntense a leer “una serie de eventos desafortunados”.

Shanghai a Dubai

El vuelo de Shanghái tenía horario de partida 00:05 del 26 de abril. Una vez a bordo y pasados 30 minutos de demora el capitán informó que debido a “tránsito aéreo del aeropuerto” íbamos a estar demorados 15 minutos más.

El vuelo finalmente despegó a eso de la 1:30 AM, lo que nos dio tiempo a visitar parte del Upper Deck del A380.

Para la conexión teníamos 1:30 horas y el vuelo era parte de una misma reserva. No sabíamos si llegaríamos a tomar el siguiente vuelo, pero Emirates nos reubicaría lo más pronto posible.

Estaba previsto aterrizar 6:45 en Dubái y el vuelo a Buenos Aires cerraba las puertas 6:50. Técnicamente imposible llegar a la conexión.


Durante el vuelo recibo un email, (hay wifi a bordo por 1 dolar los 500 mb) diciendo que nos reubicaban en el vuelo del día siguiente.

Como resolvimos la conexión perdida

Al llegar , en tierra el personal daba distintas informaciones. Algunos nos mandaban a la puerta, que en las pantallas figuraba como “gate closed”, y otros nos decían que vayamos a hablar con personal de conexiones para reprogramar.

Al llegar al mostrador de conexiones nos dijeron que el vuelo ya había salido y había que buscar otra opción. Sabíamos que había un vuelo a São Paulo una hora después que podíamos llegar a conectar y de ahí otro vuelo a Buenos Aires. Pedimos esa opción ya que teníamos compromisos el jueves en Buenos Aires. Se demoraron en emitir el ticket San Pablo – Buenos Aires y el vuelo se cerró, pero pidieron autorización para meternos en el vuelo y así fue. Logramos subir al avión corriendo.

De Dubai a San Pa…DUBAI

Una vez a bordo de un vuelo de 14 horas y con 11 horas encima del anterior intentamos descansar. Hubo un desayuno luego de despegar y 6 horas después un almuerzo.


Mi pantalla no se sostenía, intentaron a lo Mc Gyver solucionarlo con cinta pero tampoco pudieron. 13 hs sin entretenimiento.

Antes del almuerzo el wifi había dejado de funcionar y en la pantalla que mostraba el mapa estábamos en el mismo lugar cada vez que miraba. Apenas pasando Kartun, en Sudán.


Era raro pero nada para alarmarse, después del almuerzo fui al baño a lavarme los dientes y al salir se anunció por alto parlante: “señoras y señores habla el capitán del vuelo, debido a una falla técnica menor hemos decidido volver a Dubái”. Miradas incrédulas entre los pasajeros. Pero efectivamente nos dirigíamos de regreso a Dubái cuando ya había pasado la mitad del vuelo.

No cuestiono la decisión, hasta me parece correcta teniendo en cuenta que estábamos por cruzar el Atlántico y en caso de que la avería se expandiera no tendríamos donde realizar un aterrizaje de emergencia.

Ahora quedaban 6 horas de vuelo, lo mismo que faltaba para San Pablo pero de vuelta hacia Dubái.

La tripulación siempre estuvo pendiente y amable a lo que se necesitará. Pero no sabían que iba a suceder con los 500 pasajeros a bordo del A380. La respuesta era simple, en tierra los van a estar esperando.

La cabeza no daba para más, más 24 hs seguidas arriba de un avión, con 18hs más por viajar sin saber cuando.

Una nueva reprogramación

Al llegar a tierra carteles que decían “pasajeros con niños”, Business y First. El resto debíamos hacer fila en el mostrador.


Luego de 30 minutos de espera nos toco el turno. Lo difícil que fue explicar que nuestro destino era Buenos Aires y no San Pablo. Que no figuraba bien debido al cambio hecho para ir vía esa ciudad brasilera.

Ya quedaba cada vez menos gente y nosotros seguíamos ahí, esperando a ver qué sería de nuestro destino.

Tres personas viendo cómo solucionar nuestro problema. A la vez diciéndoles que queríamos descansar. Veníamos de 24 hs de vuelos y 10 horas después tendríamos que volver a subir a un avión 18 hs más.

Yo mantenía la calma, mi padre un poco más temperamental se acercó a hablar con Gustavo, que hablaba español.

Yo mientras seguía con Cecilia, que de mala manera y elevando la voz decía: ” ¿quiere que le solucione el problema? O quiere esperar acá hasta que le respondan de customer service”.

Al fin y al cabo no fui yo quien perdió la conexión, quien estuvo 13 hs en un avión para hacer un viaje redondo. Pero estaba más calmo y tranquilo que Cecilia.

El boarding que nos dieron menos mal que lo revisamos. Nos habían asignado el tramo a Río de Janeiro nada más. O sea si no nos dábamos cuenta nos bajaban en GIG. Así que sugerencia para todos. Lean y relean los itinerarios y cambios que surjan, en detalle.

Nos ofrecían un hotel fuera del aeropuerto. Eso requería 45 minutos de trámites para salir y al día siguiente 2 horas antes llegar al aeropuerto.

Un breve descanso y a seguir volando

Finalmente Gustavo nos consiguió una habitación en el Dubái International Hotel, dentro del aeropuerto, de esa manera era subir al hall central y al día siguiente solo debíamos bajar a la puerta de embarque.


Intentamos descansar pero no pudimos hacerlo más de 4 horas debido al stress y poco tiempo que teníamos.

Nos habían indicado que en caso de haber lugar disponible en Business nos darían el upgrade por los problemas.

Llegamos a la puerta y nos decían que habían asientos pero no podían darnos el upgrade ya que no figuraba nada en la reserva ¿Habrá sido un problema de que no lo cargaron o simplemente se sacaron de encima nuestra situación diciendo eso y anda a cantarle a Magoya?

Lo cierto es que estamos a bordo del EK 247 rumbo a Río/Buenos Aires. En el asiento de económica. Si bien los asientos en Business estaban, no nos los dieron.

Agregado luego de la publicación

Durante el vuelo nos enteramos que unos uruguayos que viajaban con nosotros en el fallido vuelo a San Pablo les dieron el upgrade a Business, para sumar un poco de indignación.

El equipaje no aparece

A bordo nos dieron el siguiente papel sabiendo que una valija nuestra no estaba a bordo, completamos el formulario y tenemos que esperar a que llegue al día siguiente.

Mientras esperabamos en Ezeiza la valija que nos debería haber llegado, esperamos, y seguimos esperando. Nos dicen que no salen más valijas. Tuvimos que agregar el reclamo al anterior. El problema es que aún no está localizada.

Hasta ahí llegan “una serie de eventos desafortunados”. En la que pudimos comprobar que a bordo la tripulación y atención es excelente, pero en tierra deja muchísimo que desear.

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