Compartí en tus redes sociales

¿Alguna vez soñaste con ver algún partido de la NBA? ¿Y en un VIP exclusivo dentro del estadio? A veces pensamos que lo mejor es sentarse en el lugar que compramos la entrada, vivir la experiencia yankee de comprar unas cervezas y alitas de pollo. Con eso nos basta para sentirnos unos espectadores de lujo en un partido de NBA.

Pero un día me llevé una sorpresa, los estadios tienen VIP, muchos, distintos, y uno mejor que otro. Estaba con mi familia de visita por Miami y había arreglado con @lean78 para ir a ver un partido juntos. Mi hermana, que poco le interesaba el basket, había arreglado con sus amigas para ir también.

Con Lean buscamos nuestros asientos, arriba, último piso, casi detrás de los reflectores, junto a los empleados de mantenimiento. De golpe, en el final del primer cuarto, recibo un mensaje de mi hermana que estaba en el VIP con 4 amigas. ¡Clingui! Le pregunté si podíamos ir y luego de unos minutos, cuando el segundo cuarto estaba en juego,nos dijo que sí, que preguntemos por un nombre y entrabamos. Hasta acá todo bien.

Empezamos a buscar el VIP y nos mandaron a un lugar. No, no era ese. Empecé diciendo que hay muchísimos VIP’S Lounge en el American Airlines Arena y nuestra aventura recién comenzaba, mientrás el partido estaba jugandóse. Encontramos un puestito que decía VIP, en el medio del anillo exterior del estadio y consultamos, dijimos el nombre y mágicamente aparecieron unas pulseras en nuestras muñecas.

Preguntamos dónde era el VIP y luego de bajar dos pisos entramos. No era en el que estaba mi hermana, aunque estaba bueno. Nos quedamos unos minutos paseando y nos fuimos a seguir la busqueda. Nuestro VIP no aparecía. Mi hermana no contestaba y el partido estaba por llegar al entre tiempo.

Kobe

un tal Kobe Bryant

De golpe en el mismo nivel que estaba la cancha preguntamos por un VIP, nos dicen “sigan el pasillo y a su derecha lo van a ver”. El pasillo era, ni más ni menos, el que llevaba a los vestuarios y empezaba el entre tiempo. Cruzamos a la par de los jugadores y vimos un señor de piel morena al final del pasillo que custodiaba una puerta. Dijimos en la puerta la palabra clave para ingresar. Rebotamos.

Estabamos vestidos en bermudas y remera, no cumplíamos con el código de vestimenta ¿Quién va de pantalón y camisa a ver un partido de Basket con 30° en la ciudad de Miami? Pude contactar a mi hermana, salió a saludarme y le suplicó al moreno de la entrada que nos dejara pasar.

Volvieron a pasar los jugadores para jugar la segunda mitad y nos perdimos el half time show por intentar ingresar al VIP. En eso sale el muchacho, el del nombre que teníamos que recordar, nuestra llave de acceso. Era un jóven de no más de 30 años, argentino, DJ del VIP. Sin mucha vuelta el moreno de la puerta nos dejó pasar, con desgano, como si hubiese perdido una batalla.

vip AAA

Empezó una nueva historia. Estabamos adentro, con mi hermana y 4 amigas, con un DJ argentino que manejaba todo. Los mozos desfilaban con las botellas gigantes de vodka, miles de gaseosas y jugos para combinar. Todo de manera ilimitada. Había un enano disfrazado de ¡¡Capitán América!! El partido ya no importaba, pasamos estar en una fiesta VIP con gente destacada, barra libre.

enano Capitan America

En el baño viví una particularidad, luego de hacer pipí, un señor, que era quien mantenía el baño en condiciones, prendió la canilla, me puso jabón en las manos y me dió una toalla para secarme. Lavado de manos valet.

Una vez terminado el partido fuimos al vestuario de los Heat y estuvimos en contacto con los jugadores. Algunos no tenían vergüenza y se cambiaban frente a todos los periodistas y nosotros.

Una manera diferente de vivir la NBA.

Compartí en tus redes sociales