Compartí en tus redes sociales

Estuvimos una semana en Atlantis Resort en Nassau, Bahamas para pasar nuestra luna de miel. Pudimos recorrer los hoteles del complejo, el Aquadenture, Dolhin Cay, Mandara Spa, las playas, los restaurantes y todo eso vamos a intentar resumirlo en este post.

Atlantis Resort cuenta con varios hoteles dentro del complejo:

Beach Tower: Es la opción más ecónomica dentro del complejo.

Coral Towers: Son habitaciones más familiares.

Royal Towers: Es el edificio más impactante de toda la isla, una mega construcción con miles de habitaciones.

The Reef: Son las habitaciones residenciales más lujosas, cuentan con kitchenette y vista al mar.

The Cove: Son las habitaciones más lujosas y grandes, para familia, vista al mar y pileta exclusiva para adultos.

Además existen dos opciones más que son la Marina para grandes embarcaciones que quieran amarrar en Atlantis Resort y Harbour Side.

IMPORTANTE: Para ingresar a Bahamas es requisito indispensable tener dada la vacuna de la fiebre amarilla y llevar la libreta que acredita dicha aplicación. También es necesario tener un vuelo de salida, como en la gran mayoría de los países. Nos pidieron que les mostremos el número de vuelo y ticket que teníamos para irnos de Bahamas. Así que a no dormirse que si no tienen lo que solicitan pueden mandarlos de regreso.

Para el traslado desde el aeropuerto de Nassau hacia Atlantis Resort decidimos contratar el transporte del hotel que costaba $33 dólares por persona por el servicio ida y vuelta. El servicio es tercerizado y nos tocó una empresa en la que el chofer manejaba mandando mensajes de texto, a gran velocidad y haciendo movimientos bruscos. Llegamos al hotel con el estomago revuelto, pero la idea era comenzar a disfrutar semejante hotel.

Me había llegado un email invitándome a hacer check in vía la App del hotel. Me la descargué y realicé el mobile check in. Al finalizar, me indicaron que vaya directo a la ventanilla de Web & Mobile Check in. Pero al llegar al hotel habían sólo dos personas en el mostrador, 6 familias esperando para realizar el check in y el mostrador Web & Mobile sin personal. Tuvimos que hacer la fila como todos los demás.

Subimos a la habitación en el piso 18 y la vista era espectacular, directo hacia donde caía el sol, así que teníamos vista del atardecer todos los días. Las habitaciones de The Cove son grandes, tienen capacidad para 4 personas, una cama matrimonial, un sillón cama, dos televisores, vestidor y un gran baño. Para dos sobra lugar, igual la idea en semejante complejo es pasar el menor tiempo posible en la habitación.

Habíamos sacado también el plan de comidas exclusivo para los huéspedes de The Cove y The Reef. El plan incluye el desayuno, tanto a la carta, como buffet, en distintos restaurantes y la cena en casi cualquier restaurant, incluso los más reconocidos, salvo NOBU.

Para quienes tienen algún requerimiento especial de comida como Gluten Free, Kosher, Vegano, Vegetariano, etc deben avisar al departamento de cocina con anticipación y completar un excel con la información de los restaurantes ya reservados. Básicamente, 3 meses antes del viaje tuve que decidir donde iba a comer cada noche.

Por las dudas, para asegurarme, volví a consultar al departamento de cocina si tenían toda la reserva completa y dijeron que no. Hasta que les tuve que decir cuando había envíado el email y ellos habían confirmado la recepción del mismo. El día que hicimos check in nos “reconfirmaron” todas las reservas de cena y no estaban bien. Claro, habían tenido un problema en el sistema y veían mal las reservas. Finalmente las reservas en cocina estaban y figuraba que teníamos pedido comida sin gluten.

El sistema funciona de la siguiente manera: Al llegar al restaurant uno debe pedir hablar con el chef y se decide que se puede hacer de las opciones que hay en la carta. Durante el desayuno nunca tuvimos problema, la comida estaba rica. Había opciones, y se podían agregar otras más, como los cereales Chex, que son gluten free. Pero en la cena si tuvimos problema, 3 de las 7 noches nos dieron comida con gluten y es un gran problema para quien es celíaco.

La raíz del inconveniente surge en la comunicación entre el chef, la gente de cocina y los meseros que no saben que cuidados deben tener, que sirven lo que agarran y no se hablan entre si. Como ejemplo: Un día pedimos una sopa directamente al chef, vino el mozo con la misma y tenía croutons. Le consultó al chef y dijo que no eran gluten free. Básicamente, el chef esperaba que el mozo tome la comanda avisando que era de nuestra mesa y el mozo consideró que el chef ya sabía que tenía que ser gluten free.

Los almuerzos suelen hacerse en algunos de los distintos puestos de comida rápida que hay y en ninguno pudimos encontrar una opción gluten free. Salvo en el bar de Cain, la pileta exclusiva para adultos y huéspedes de The Cove. La misma hamburguesa, que en los puestos de comida rápida del complejo estaban unos $12 dólares, en Cain estaban a $24, el doble por una hamburguesa muy similar, pero la única opción que pudimos encontrar.

Como teníamos el plan de comidas solíamos desayunar tarde tipo 10, fuerte, bien fuerte. Durante el día, salvo aquella hamburguesa, comíamos algún snack y ya tipo 20.30 teníamos nuestras reservas en restaurant.

En todas nuestras noches teníamos una panera distintiva y única de cada restó. Una entrada, que consistía en una sopa, ensalada o algún plato gourmet. Plato principal de tamaño gigantesco y postre. Ya va a haber post con fotos de la mayoría de los restaurantes que fuimos.

Sinceramente, si uno no saca plan de comidas puede tranquilamente pedir un plato principal en un restaurante “fino”, los mismos rondan entre los 30 a 60 dólares. Se puede gastar bastante menos si se compra una pizza, o se cocina en su kitchenette (The Cove no tiene).

Todos los precios durante la estadía están sujetos a impuestos, que son 7% para el gobierno, y en la mayoría de los servicios, incluyendo la comida rápida, se adiciona un 12.5% de propinas obligatorias.

Otra cosa que me llamó la atención fue el servicio que recibimos en Atlantis Bahamas. La mayoría son detalles menores, pero cuando sumamos la cantidad de situaciones que tuvimos pasan a ser un poco más preocupantes. Cuando un huésped pide room service la comida puede quedar por horas en los pasillos.

Una de las principales atracciones es The Leap of Faith, un tobogán de caída pronunciada que pasa por una pecera con tiburones, ubicado en The Mayan Temple. En la cima del templo había un “cementerio” de chicles. Otra situación fue tener que pedir 3 veces que vengan a arreglar un televisor.


Tengan en cuenta que el sistema de cobros durante la estadía es un tanto confuso en algunas ocasiones. Nosotros teníamos el plan de comidas pago, por ende no debíamos desembolsar nada, pero, por el sistema que tienen, todo debía ser firmado. Se cargaba en la cuenta y después lo sacaban de los cargos. Muchas veces tuvimos que reclamar por gastos que no eran suprimidos hasta que avisábamos.

Para próximos post vamos a entrar más detalladamente en el analisis de Atlantis y sus Restaurantes, Aquaventure, Dolphin Cay y Mandara Spa.

Compartí en tus redes sociales